Los bosques Fengshui de Qunan

En China la conservación comunitaria y la educación ambiental lideran el camino hacia la revitalización cultural

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Foto: BRC / Qingchuan Song
Autor(es): Yingyi Zhang

El Pueblo Indígena Zhuang de Qunan revitalizó la gobernanza de su territorio de vida mediante el establecimiento de una base de educación ambiental. Al enfocarse en el valor de su diversidad biocultural y en la labor de conservación activa del langur de cabeza blanca, especie en peligro crítico de extinción, la comunidad de Qunan obtuvo el reconocimiento gubernamental y la apreciación del público nacional como un área de conservación comunitaria. Con la custodia del territorio, aumentó en la comunidad el sentimiento de orgullo por su patrimonio cultural como valor para transmitir a las generaciones futuras.

Situada en la Región Autónoma de Guangxi Zhuang, en el sur de China, la comunidad de Qunan está formada por 450 personas (110 núcleos familiares), que pertenecen al Pueblo Indígena Zhuang.[1] El territorio de vida de la comunidad se remonta al menos a 300 años atrás y en la actualidad posee derechos colectivos sobre unas 1010 hectáreas en total, incluidos los bosques fengshui, otros bosques, zonas agrícolas y masas de agua.

El grupo de patrullaje voluntario de Qunan. Foto: BRC y Okranz
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El territorio de vida de Qunan se remonta a 300 años atrás

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1010 hectáreas

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Guardianes: comunidad de Qunan, 450 habitantes

El pueblo zhuang es conocido por salvaguardar los llamados bosques fengshui que rodean sus aldeas.[2] Se cree que la vitalidad de estos bosques demuestra la salud, la fortuna y el bienestar de sus guardianes. Los bosques fengshui son lugares de culto, algunos árboles antiguos en la aldea se consideran sagrados y cada cerro dentro del territorio tiene un espíritu guardián. Los bosques fengshui desempeñan un papel importante en la preservación de los recursos hídricos y la prevención de desastres naturales como el desprendimiento de rocas, además de contribuir a los medios de vida de la población local.

El territorio de la comunidad de Qunan es rico en biodiversidad endémica y se encuentra en el corredor biológico China-Vietnam en el hotspot Indo-Birmano (uno de los 36 hotspots de biodiversidad mundial).[3] Los estudios de referencia sobre biodiversidad realizados por la Asociación Guangxi para la Investigación sobre Biodiversidad y la Conservación (BRC, en inglés) mostraron que el bosque tropical estacional de piedra caliza de Qunan sirve de refugio para el langur de cabeza blanca, el macaco rhesus, el jabalí, el ciervo almizclero, la pitón, el geco y otros animales salvajes. La más significativa de estas especies es el langur de cabeza blanca (Trachypithecus poliocephalus), el cual es endémico de una pequeña zona de unos 200 km2 entre los ríos Ming y Zuo, en Guangxi. Esta especie se catalogó en una ocasión como una de las veinticinco especies más amenazadas del mundo, con una población total de apenas 1200 ejemplares en 2017.[4] En la actualidad, sigue figurando en la lista de especies en peligro crítico de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN),[5] aunque su número se ha recuperado en parte gracias a los esfuerzos de conservación de la comunidad de Qunan: en noviembre de 2019, un estudio en el territorio contabilizó 249 ejemplares en 31 grupos.[6] Este resultado se corresponde con la observación de los pobladores de que tanto los bosques como los langures se han estado recuperándose de forma constante en los últimos veinte años.

El territorio de vida de Qunan abarca 1010 hectáreas que comprenden bosques a lo largo de las colinas de piedra caliza, entrelazados con zonas agrícolas de uso exhaustivo. Mapa: BRC y Google Maps.

La gobernanza y la gestión colectivas como clave del éxito de la conservación

Los bosques fengshui son esenciales para la vida cotidiana del pueblo en Qunan por sus valores ecológicos, culturales y espirituales. Dentro del territorio de vida de Qunan hay tres áreas de bosques fengshui: uno es primario, otro restaurado y el tercero se plantó hace más de setenta años. Todos ellos están bien protegidos y son muy respetados, pues son el lugar donde habitan los espíritus guardianes de la comunidad de Qunan. Por ejemplo, si la gente come en sus territorios debe compartir la comida con los espíritus o de lo contrario se sentirán ofendidos. Estas tradiciones siguen siendo importantes hoy y son transmitidas de generación en generación mediante leyendas, historias y prácticas tradicionales, pero también se han producido importantes cambios. Por ejemplo, tradicionalmente, todas las familias de Qunan solían reunirse cada año en la fecha lunar del 4 de mayo, frente al Templo Sagrado del Dragón, en uno de los bosques fengshui. No se trataba solo de un encuentro religioso, sino de una ocasión importante para la resolución de conflictos y la discusión colectiva de asuntos públicos. Sin embargo, desde la década de 1980 esta institución se fue debilitando gradualmente, a medida que el Comité de Gestión de Qunan, elegido oficialmente y apoyado por el gobierno, adquiría más poder político. Por lo tanto, hoy el encuentro de esta fecha sirve principalmente como festival religioso para potenciar la solidaridad comunitaria.

En la década de 1980, cuando se le asignaron tierras de cultivo comunales a cada hogar en virtud de una nueva política gubernamental, algunos bosques situados al pie de las singulares colinas de piedra caliza sufrieron la invasión dominante de la agricultura y la ganadería. En todo el país, esta política tuvo como consecuencia una deforestación a gran escala para la apertura de más tierras de cultivo. La deforestación se prohibió a principios de la década de 1990 y, en la actualidad, la tala comercial está prohibida y también el bosque natural de Qunan está bajo la protección de un programa nacional de pago por los servicios de los ecosistemas, con pagos directos a cada hogar.

En los últimos años, muchos agricultores han cambiado sus cultivos comerciales de caña de azúcar a cultivos naranjas, los cuales no solo requieren una mayor inversión financiera y de mano de obra, sino que también contaminan gravemente el aire y el suelo debido al uso de pesticidas. El precio de mercado de las naranjas ha fluctuado mucho y algunas familias han pedido préstamos que deben devolver. Por el contrario, los ingresos de la caña de azúcar son bajos pero estables, ya que el mercado está controlado por el gobierno como medida de mitigación de la pobreza.

A pesar de que estos cultivos comerciales son la principal fuente de sustento en la actualidad, la comunidad de Qunan sigue conservando variedades de semillas tradicionales como maní y soja, que forman parte de la alimentación tradicional. También utilizan una variedad de plantas silvestres como alimento, medicina, pigmentos y como material de construcción. Sin embargo, la juventud está perdiendo estos conocimientos tradicionales, ya que asisten a escuelas alejadas de la comunidad y solo vuelven a casa durante los fines de semana o las vacaciones.

Un cambio importante se produjo en 2012, cuando el estado designó la Reserva Natural Nacional del Langur de Cabeza Blanca de Chongzuo, en las inmediaciones de Qunan. Dado que los bosques del territorio de Qunan forman parte del hábitat de los langures de cabeza blanca, que están en peligro crítico de extinción, la Reserva y la oficina forestal local estaban muy interesadas en obtener el apoyo de la comunidad de este territorio para la protección de esta especie. En 2014 se promulgó una nueva política provincial que instó a las comunidades locales a registrar y gestionar su área de conservación en sus tierras colectivas. En un reconocimiento del valor y la buena conservación que le daba la comunidad de Qunan a su territorio, la ONG local BRC llegó a un acuerdo con la Reserva para facilitar en conjunto que Qunan obtuviera reconocimiento oficial y pudiera mejorar así su autogobernanza y la gestión del territorio.

El langur de cabeza blanca vive en grupos familiares compuestos de un macho y varias hembras adultos. Ya que es un mono que come hojas y es hábil para escalar precipicios, se adapta muy bien a los ecosistemas de las colinas de piedra caliza. Esta especia se clasifica como animal nacional protegido Grado 1 y su casa está completamente prohibida. Foto: Jipeng Liang

Además, BRC propuso establecer una base de educación ambiental en Qunan. Al darse cuenta de que estaba surgiendo un mercado próspero para las actividades de educación ambiental, Qunan parecía un destino ideal para campamentos educacionales centrados en la conservación de los langures y del ecosistema kárstico. Estas ideas fueron acogidas y aprobadas por todas las familias del territorio durante una asamblea general a finales de 2014, en la que también se acordó buscar el reconocimiento gubernamental y registrarse como TICCA en la base de datos Centro de Monitoreo de la Conservación del Ambiente de las Naciones Unidas.

Aunque la oficina forestal de la provincia reconoció solo una parte del hábitat de los langures de Qunan como Área Conservada Comunitaria en diciembre de 2014, los habitantes siguen considerando y gestionando el territorio como un todo integrado, tal como lo hacían antes. El reconocimiento gubernamental protege el territorio de proyectos industriales como la extracción de piedra caliza y bauxita, que están causando problemas en otras comunidades de la región.

Durante la asamblea de 2014, la comunidad acordó cuatro principios para mejorar su gestión del territorio: 1) no se permite la entrada de forasteros al territorio sin permiso; 2) se prohíbe la caza furtiva de vida silvestre, la captura de aves, la tala ilegal para ampliar las tierras de cultivo y la recolección de recursos naturales por parte de forasteros; 3) no se permite hacer fuego en las faldas de las montañas, y 4) se debe denunciar cualquier infracción que se observe.

Estas normas fueron aceptadas y aplicadas por todos los miembros. Dado que las principales amenazas provienen de individuos ajenos a la comunidad, a principios de 2015 se creó un grupo de patrullaje voluntario formado por diecisiete jóvenes guardabosques. Todos los miembros de la comunidad participan en la vigilancia e informan a los guardabosques sobre cualquier infracción que observen al trabajar en los campos. Si es necesario, los guardias de la comunidad piden ayuda a la Reserva Natural para hacer cumplir la ley. En los últimos cinco años se han denunciado veintinueve casos de actividades ilegales, los dos últimos en 2018.

Desde el inicio de la base de educación ambiental, en 2015 se desarrolló un nuevo mecanismo consultivo, denominado “Comité de Cogestión”, tanto para la cooperación interna como externa. Este incluye a los representantes de la Reserva, la BRC, el Comité de Gestión de Qunan, el grupo de patrulla, el grupo de baile, la Asociación Homestay y el grupo de niños Green Grass. El Comité de Cogestión se reúne cada trimestre y consulta todas las cuestiones importantes relacionadas con la educación ambiental y la conservación del territorio. El objetivo de este mecanismo es garantizar la participación equitativa de cada grupo en la gobernanza y la gestión del TICCA, así como la buena cooperación con los actores externos, como la reserva natural, la oficina forestal y las ONG. La creación del comité fue propuesta inicialmente por la BRC y, en general, ha sido bien aceptada. Sin embargo, el mecanismo encuentra desafíos cuando el poder político de los actores internos y externos está desequilibrado, por ello sigue siendo necesario reforzar la consciencia y la capacidad de los diferentes grupos de interés para abordar este problema.

Estudiantes en un campamento de invierno aprendiendo del conocimiento tradicional sobre plantas en Qunan. Foto: BRC

La educación ambiental como motor de la revitalización de las tradiciones

En enero de 2015, Qunan acogió con éxito el primer campamento de invierno junto con la BRC. A diferencia del turismo de masas, los campamentos de educación ambiental están abiertos solo a estudiantes de cursos organizados por ONG fiables y solo se llevan a cabo durante los fines de semana y las vacaciones. Todos los campamentos necesitan el permiso previo de la comunidad de Qunan y los estudiantes tienen que seguir los “Principios de no dañar el medio ambiente ni la cultura” establecidos por la BRC y Qunan.

Las actividades de educación ambiental fueron bien recibidas por todos los miembros de la comunidad. También promovieron la formación de muchos grupos diferentes en Qunan y su participación activa en la gobernanza y gestión del territorio, tales como la Asociación Homestay, el grupo de niños Green Grass y el grupo Kapok de mujeres guías de naturaleza.

El primer grupo creado fue la Asociación Homestay, compuesta por 15 familias que se encargan principalmente de las comidas y el alojamiento (68 camas) en los campamentos de educación ambiental. La asociación tiene el derecho a decidir si acoge a los estudiantes y cómo lo hace, para evitar cualquier impacto negativo en su cultura tradicional y asegurarse de que los ingresos se distribuyan equitativamente entre todos los miembros. Alrededor del 11 % de los ingresos se destina al fondo comunitario colectivo, además del alquiler de las habitaciones y el equipamiento.

Qunan era una comunidad marginada, alejada de los centros urbanos y con servicios públicos e infraestructuras muy limitados. Los campamentos de educación ambiental no solo atraen a los estudiantes y a sus padres desde las grandes ciudades de China, sino que también los niños de Qunan pueden participar. Así, gracias al reconocimiento expresado por los visitantes, los niños de la comunidad están cada vez más orgullosos de su territorio y su cultura. Por eso, han creado su propia asociación, llamada Green Grass, con sus propias normas y procedimientos de reclutamiento de miembros y elecciones. Se organizan para recoger la basura en la comunidad, gestionan su pequeña biblioteca con material donado por los visitantes y también participan activamente en cada campamento.

Otra iniciativa surgió de un grupo de mujeres que solían bailar juntas en su tiempo libre. Desde que se involucraron en el diseño e impartición de cursos sobre el valor biológico y cultural Indígena del territorio, el grupo también comenzó a interpretar canciones y presentar bailes tradicionales zhuang (a los que también se sumaron algunos hombres). En 2018, algunas mujeres de este grupo aprendieron a ser guías de naturaleza y formaron otro equipo, llamado Kapok, que ofrece cursos de observación nocturna de la vida silvestre.

Integrantes del grupo de mujeres Qunan. Foto: Wuying Lin y BRC

También el grupo de patrulleros voluntarios desempeña un papel importante en las actividades de educación ambiental. Al estar capacitados para realizar estudios de campo y vigilar la vida silvestre, suelen encargarse de encontrar a los langures, enseñar a los alumnos a observar su comportamiento y contar historias sobre ellos.

En un inicio, los cursos ofrecidos en los campamentos de educación ambiental eran diseñados e impartidos principalmente por la BRC con la participación activa de todos estos grupos. Sin embargo, con el tiempo, los grupos comunitarios pudieron diseñar e impartir los cursos por su cuenta. Además, estos se han ampliado de la enseñanza sobre los langures a la enseñanza sobre las aves, las mariposas y los reptiles, así como los conocimientos tradicionales de los zhuang, su cultura y la historia del territorio de Qunan.

Desafíos y nuevas oportunidades para un futuro más sostenible

Antes del reconocimiento oficial y del funcionamiento de la base de educación ambiental, los habitantes de Qunan valoraban su territorio como fuente de dignidad e identidad. Una vez que el langur fue catalogado como en peligro crítico de extinción y quedó bajo protección legal especial, el compromiso de la comunidad con la conservación de esta especie y su hábitat obtuvo un gran reconocimiento y valoración por parte del gobierno y del público, lo que a su vez aumentó la consciencia y el orgullo de los habitantes de Qunan sobre su custodia del territorio.

Aunque el langur y su hábitat se han conservado bien hasta ahora, los actuales medios de vida en Qunan no son sostenibles. Los miembros de la comunidad están ahora muy preocupados por el precio de mercado de sus cosechas, sobre todo cuando cada vez más familias sustituyen la plantación de caña de azúcar por la de naranjas, con graves impactos ambientales. Dado que los habitantes de Qunan necesitan dinero en efectivo para educación, medicina y otros gastos, no les resulta tan fácil cambiar sus medios de vida por una forma más sostenible y autosuficiente.

Al darse cuenta de la contaminación y el daño que causan a su salud los pesticidas y los fertilizantes, el grupo de mujeres Kapok ha empezado a experimentar con la permacultura en una pequeña isla estéril de la laguna del pueblo, convirtiéndola en un huerto orgánico. Esta acción, que recibió el apoyo de otros grupos, puede servir para diseñar cursos de educación ambiental sobre horticultura sostenible en el futuro.

Una docente mostrando una telaraña en un curso de observación nocturna de naturaleza. Foto: BRC y Li Luo

Los miembros de la comunidad esperan que la base de educación ambiental pueda generar más ingresos y desempeñar un papel más importante en sus medios de vida en el futuro. Al tener más confianza en su capacidad de gestión, esperan que puedan venir más visitantes a Qunan, sin que ello repercuta negativamente en su cultura y la naturaleza. Sin embargo, también son conscientes de que siguen dependiendo en gran medida de socios externos para organizar campamentos y diseñar cursos. Si la comunidad abre la puerta a los turistas, podría requerir de mayor infraestructura que podría no ser capaz de permitirse ni financiera ni ambientalmente. También, las inversiones externas suponen el riesgo de crear desequilibrios de poder entre los distintos grupos de la comunidad, lo que podría socavar su autogobernanza.

Teniendo en consideración estas cuestiones, la experiencia general ha sido hasta ahora positiva, y la aparición de diferentes grupos dentro de la comunidad ha llevado a un aumento de la participación y la equidad entre sus miembros. En la actualidad, los cursos de educación ambiental muestran la rica biodiversidad y transmiten los valores culturales y espirituales inherentes a este territorio, mientras que la apreciación externa hace que los habitantes de Qunan sean más conscientes y estén más orgullosos de su cultura y sus conocimientos tradicionales. Al estar seguros de su valor para la región y el mundo, reflexionan sobre su relación con la naturaleza, identifican los retos y mejoran su propia gestión y gobernanza.


[1] Los Indígenas Zhuang, hablantes la rama de lenguas tai, están entre los grupos más grandes y conocidos de las 56 “minorías étnicas” reconocidas de manera oficial por la República Popular de China, con un estimado de 18 millones de miembros y más de 2000 años de registros históricos

[2] En China, los bosques fengshui son antiguos fenómenos culturales y religiosos con muchas manifestaciones diferentes. Revise, por ejemplo, Bixia Chena, Chris Cogginsb, Jesse Minorc, Yaoqi Zhang. 2018. ‘Fengshui forests and village landscapes in China: Geographic extent, socioecological significance, and conservation prospects’, Urban Forestry & Urban Greening 31: 79-92.

[3] Ecosystem Profile, Indo-Burma Biodiversity Hotspot 2011 Update, Critical Ecosystem Partnership Fund, October 2012. (https://www.cepf.net/our-work/biodiversity-hotspots/indo-burma)

[4] La última encuesta realizada por la Oficina Municipal Forestal de Chongzou en 2017 contabilizó cerca de 1000 ejemplares (http://www.czbtyh.cn/bhqgk/423822.shtml) De acuerdo con la información provista en una llamada personal con el equipo, hay cerca de 200 más en la Reserva Natural Nacional Nonggang..

[5] Bleisch, B., Xuan Canh, L., Covert, B. & Yongcheng, L. 2008. Trachypithecus poliocephalus. The IUCN Red List of Threatened Species 2008: e.T22045A9351127.

[6] Información no publicada de BRC, que organizó y llevó a cabo una encuesta junto con los miembros de la comunidad de Qunan.

Sobre los autores

Dr. Yingyi Zhang es la representante regional para el Consejo de Asia del Este del Consorcio TICCA. Es doctora en conservación biológica y es un miembro fundador del Grupo de Trabajo TICCA en China, como también cofundadora de la BRC (Guangxi Biodiversity Research and Conservation Association).

Traducción al español de Xaviera Elorza

Revisión de Pablo Maturana Fuentes