Qikiqtaaluk

Inuit y tuktuit en la isla de Baffin, en el Ártico canadiense

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Foto: Michael Ferguson
Autor(es): Michael Ferguson, Kolola Pitsiulak, Adamie Nuna, David Irngaut, Phillip Manik Sr., Eli Kavik y James Qillaq, para el Qikiqtaaluk Wildlife Board (QWB)

Tres sabios inuit fallecidos, Abraham Etungat de Kinngait, Lucassie Nutaraluk de Iqaluit y Etuangat Aksayuk de Pangnirtung, contaron historias similares sobre los tuktuit (caribúes) de cuando eran niños y vivían en diferentes partes de la costa de Qikiqtaaluk, en la isla de Baffin, durante las décadas de 1910 y 1920:

“Cuando era niño y los tuktuit siempre estaban alrededor, no les creía a los sabios cuando me decían que no habría caribúes cuando tuviese que alimentar a mis propios hijos; pero que más tarde, cuando yo mismo me volviese un sabio, volvería a haber muchos caribúes. Dijeron la verdad”.

Como predijeron los sabios, Abraham, Lucassie, Etuangat y muchos otros inuit experimentaron la escasez de tuktuit en Qikiqtaaluk en las décadas de 1940 y 1950, mientras intentaban alimentar a sus familias jóvenes. Más adelante, cuando ya eran sabios, experimentaron la abundancia anteriormente predicha de esta especie durante las décadas de 1980 y 1990. No obstante, ellos mismos, ya en posición de sabios, predijeron el siguiente declive cíclico en la población de tuktuit que comenzó a finales de la década de 1990 y a principios de la década del 2000. La población de este animal siguió baja en los últimos años de la década de 2010, pero los inuit han informado que hay señales de que la lenta recuperación del siguiente ciclo ha comenzado, nuevamente, como los sabios inuit lo predijeron.

“Cuando era niño y los tuktuit siempre estaban alrededor, no les creía a los sabios cuando me decían que no habría caribúes cuando tuviese que alimentar a mis propios hijos; pero que más tarde, cuando yo mismo me volviese un sabio, volvería a haber muchos caribúes. Dijeron la verdad”.

Sabios inuit Abraham Etungat, Lucassie Nutaraluk y Etuangat Aksayuk
Foto: Michael Ferguson

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18 millones de hectáreas (propuestas)

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Guardianes: diez comunidades inuit de Qikiqtaaluk

Los inuit y sus antepasados han cazado tuktuit en el interior de Qikiqtaalukdurante al menos 3500 años [1]. Los arqueólogos han encontrado asentamientos humanos antiguos en hábitats importantes para los tuktuit que hasta hoy conocen los sabios inuit [2]. En inuktitut, el idioma y la cultura de este pueblo, los inuit pueden pintar mapas con palabras, ya que evolucionaron en un entorno sin papel ni lápices. Durante las últimas décadas en que los tuktuit eran escasos, como en la década de 1940, los inuit viajaron en trineos tirados por perros a lugares especiales donde, según los sabios, podía haber algunos ejemplares de esta especie cuando no los había en ningún otro lugar. Estos viajes de caza eran exhaustivos, pues llegaban a desplazarse hasta 375 km tierra adentro y a menudo duraban un año entero y, de esta manera, los cazadores podían volver con carne y pieles secas para confeccionarles ropa de invierno a sus familiares que vivían en la costa. A veces no podían encontrar tuktuit, pero sobrevivían atrapando pequeños pájaros cantores, como el escribano nival, en verano. Algunos inuit, que otros miembros del pueblo encontraban en estado de inanición, eran escoltados de vuelta a las comunidades costeras en donde se recuperarían a partir de focas, ballenas, pescados y osos; sin embargo, otros no corrieron la misma suerte y nunca volvieron. Las pieles de verano de los tuktuit eran fundamentales para mantenerse temperados durante los meses de invierno. A propósito de la importancia de los tuktuit y su escasez durante la década de 1940, el difunto Elijah Keenianak de Pangnirtung dijo simplemente:

Todos tenían frío. Nadie sabía dónde estaban los tuktuit”.

Con el uso del Qaujimajatuqangit (el conocimiento tradicional y reciente de los inuit), los sabios anticipan cambios en la población de tuktuit en Qikiqtaaluk, que se basan en los cambios que observan en la distribución, los movimientos, la selección de hábitats y la condición de los cuerpos de estos animales. Los inuit y sus antepasados han supervisado y gestionado de manera exitosa los tuktuit de Qikiqtaaluk durante miles de años [3]. A principios de la década de 1980, los sabios inuit predijeron cambios cíclicos en las distribuciones de esta especie en Qikiqtaaluk, que luego se vieron a finales de la década de 1980 y durante la década de 1990. Más cambios ocurrieron a principios de la década del 2000, lo que llevó a los cazadores y a los sabios a predecir el siguiente descenso considerable en la población de este animal entre 2006 y 2020 aproximadamente, un período de escasez similar al que hubo en las décadas de 1940 y 1950. Por esta razón, desde 2004 hasta 2005, cinco comunidades del sur de Qikiqtaaluk trabajaron con el gobierno de Nunavut para desarrollar un plan de gestión del tuktuit durante este período de escasez; sin embargo, el gobierno falló en implementarlo.

Campamento inuit que se levanta para cazar tuktuit en los fiordos del noreste de Qikiqtaaluk. Foto: Michael Ferguson

Qikiqtaaluk: su pueblo y sus ecosistemas

Qikiqtaaluk es la quinta isla más grande del mundo con más de 507 000 km2 de tundras árticas, casquetes de hielo, glaciares y lagos, y representa cerca de un cuarto del territorio canadiense de Nunavut, además de formar parte de las extensas tierras circumpolares de los inuit. Con una cultura y tecnologías adaptadas para la vida en la tundra y las aguas árticas, los antepasados de los inuit ampliaron su territorio hace quizás 4000 años desde las costas del noreste de Asia hacia el este, por los ecosistemas de la tundra de Norteamérica. Es probable que los inuit hayan llegado al este de Groenlandia hace aproximadamente 800 años. La población humana de Nunavut era cerca de 30 100 personas en 2016, de las cuales el 85 % son inuit. Este pueblo, que ha dependido tradicionalmente de los tuktuit de Qikiqtaaluk, viven en diez comunidades en las costas o cerca de ellas. Así, en 2016, estas diez comunidades tenían una población total de 18 378 personas, de las cuales 14 335 eran inuit (78 %) [4].

A pesar del aumento de influencias externas del sur, las tradiciones inuit y los valores culturales relativos a los tuktuit y a otras especies silvestres siguen siendo importantes y en gran parte están intactos. En Nunavut, los inuit usan la vida silvestre para obtener alimento para subsistir y para otras aplicaciones culturales a través de la caza. La caza de vida silvestre en Nunavut y otras regiones árticas continúa siendo importante para la soberanía alimentaria y la nutrición diaria de los inuit [5]. Entre los habitantes de este pueblo de Qikiqtaaluk y otras regiones, los cazadores exitosos que pueden alimentar a sus familias y a otros en sus comunidades se respetan muchísimo.

Pond Inlet, norte de Qikiqtaaluk, Nunavut, en Eclipse Sound mirando hacia el norte a la isla Bylot. Foto: Michael Ferguson

El trabajo con remuneraciones monetarias aún es limitado en la mayoría de las comunidades, algunos salarios provienen del gobierno, el comercio, el transporte, el turismo, las artesanías y sectores relacionados. Una mina subterránea de plomo y zinc estuvo activa en el norte de Qikiqtaaluk de 1976 a 2002, pero le proporcionó beneficios económicos a unos pocos inuit. En 2015, Baffinland abrió una mina a rajo abierto de hierro en el norte de Qikiqtaaluk. El Consejo de Vida Silvestre de Qikiqtaaluk (QWB, por sus siglas en inglés) y las Organizaciones de Cazadores y Tramperos (HTO, por sus siglas en inglés) locales están preocupados por los impactos actuales y futuros de esta mina sobre los tuktuit y otros mamíferos marinos importantes como el narval. A pesar de que los inuit han visto en los tuktuit, narvales y otras especies de vida silvestre los efectos negativos de la extracción de hierro, la minera Baffinland no ha reconocido dichos impactos. Actualmente, la mina envía al año 6 millones de toneladas de menas a Europa y propone aumentar la producción a 12 millones de toneladas, lo que probablemente permitirá financiar la construcción previamente aprobada de una vía férrea y un puerto, para agregar 18 millones de toneladas anuales, lo que sería un total de 500 % de la producción reciente [6][7]. Además, están en curso algunas exploraciones exhaustivas para encontrar diamantes [8], oro [9], y otros minerales en Qikiqtaaluk.

Figura 1. Qikiqtaaluk, inuit y tukuit: topónimos y características. Mapa: Michael Ferguson

Qikiqtaaluk alberga paisajes y ecosistemas diversos que son el hogar de muchas especies de animales árticos. La bahía de Baffin y el estrecho de Davis, frente a la costa este, albergan importantes poblaciones de osos polares, focas, narvales, ballenas de Groenlandia, belugas, aves marinas y eider comunes. Todos ellos son importantes recursos alimentarios y culturales para los inuit.

El este de Qikiqtaaluk tiene una cadena montañosa de 1650 km de largo con fiordos y glaciares profundos, incluido el casquete de hielo de Barnes, último vestigio de la era de la glaciación norteamericana, con hielos sobre los 20 000 años de antigüedad, el cual ha comenzado a derretirse rápidamente estos últimos años [10]. Hoy, esta cordillera afecta el clima de Qikiqtaaluk, ya que los sistemas climáticos del oeste aportan humedad a través de elevaciones crecientes con aire más seco, ventoso y frío sobre las montañas del este. Los casquetes de hielo y los glaciares antiguos continúan influenciando los patrones de crecimiento de la vegetación y del hábitat de los tuktuit, especialmente su forraje de invierno de liquen sin raíces. Los inuit reconocen diversos tipos de tuktuit que se han adaptado a las montañas y las mesetas altas del este de Qikiqtaaluk, puesto que su estructura física y sus comportamientos migratorios se diferencian a los que tienen los tuktuit que habitan en elevaciones más bajas.

El paisaje del oeste de Qikiqtaaluk es completamente opuesto a las montañas del este. La Gran Llanura de Koukdjuak (Kuujjuaq), con la colonia de gansos más grande del mundo (15 775 km2) es un enorme humedal plano que se extiende a lo largo de la cuenca de Foxe. Las tierras bajas de dicha cuenca van de norte a sur de la Gran Llanura por más de 1000 km. Además de muchas otras aves acuáticas, charranes, gaviotas y aves limícolas, cerca de 1,75 millones de gansos nivales, el 33 % de la población del mundo, se reproducen en la Gran Llanura. Las aguas de la cuenca de Foxe albergan la población más grande de aiviq (morsas) de Qikiqtaaluk, además de muchos otros mamíferos y aves marinos. La Gran Llanura y todos los humedales costeros alrededor de la cuenca de Foxe son hábitats importantes para el período de posparto de los tuktuit, ya que cuenta con juncias frondosas, pastos y otras plantas durante el verano. Sin embargo, el forraje de invierno no es accesible en este lugar durante esa estación debido a la capa de nieve dura y continua que arrastra el viento.

Además del casquete de hielo de Barnes, que se encuentra entre las tierras bajas alrededor de la cuenca de Foxe y las montañas al este de Qikiqtaaluk, aquí está el lago más grande del mundo en una isla, el Natsilik (lago Nettilling), cuya superficie es de unos 5540 km2 [11], mientras que al sur se encuentra otro gran lago, el Ammaqjuaq (lago Amadjuak) de 3115 km2. Su vertiente fluye hacia Natsilik y luego hacia el oeste por el Kuujjuaq (río Koukdjuak) hacia la cuenca de Foxe, la cual forma una zona bioclimática única en el Ártico bajo. Climáticamente estable durante 4800 años, esta zona ártica baja es más diversa en términos biológicos que la zona ártica alta circundante de Qikiqtaaluk [12]. En las décadas de 1970 y 1980, miles de tuktuit migrantes de Natsilik nadaron hacia el sur a través del Kuujjuaq y el lado este del Natsilik durante julio, agosto y principios de septiembre en caminoa sus áreas de celo e hibernación.

Natsilik, Qikiqtaaluk. Foto: Michael Ferguson

El Acuerdo de Nunavut y el Consejo de Vida Silvestre de Qikiqtaaluk

Después de unos veinte años de negociaciones, en 1993 los inuit de Nunavut firmaron el Acuerdo de Nunavut [13] con la Corona de Canadá. El acuerdo ocupa el segundo lugar después de la Constitución de Canadá, por lo que ninguna ley o política gubernamental puede infringir los derechos otorgados a los inuit. En este Acuerdo, Nunavut Tunngavik Incorporated representó colectivamente a los inuit, mientras que los gobiernos de Canadá y Nunavut representaron a la Corona. Este acuerdo se diseñó para cumplir con los siguientes objetivos:

  • proporcionar certeza y claridad sobre los derechos de propiedad y uso de las tierras y los recursos, así como de los derechos de los inuit para participar en la toma de decisiones sobre la utilización, gestión y conservación de la tierra, el agua y los recursos, incluso en alta mar;
  • proveer a los inuit de derechos sobre la caza de animales (en todo Nunavut) y derechos de participación en la toma de decisión referente a la caza de fauna;
  • proveer a los inuit de remuneraciones y medios financieros para participar en oportunidades económicas; y
  • promover la autonomía y el bienestar cultural y social de los inuit.

El acuerdo facilitó el establecimiento de varios consejos y comisiones como instrumentos de gobernanza pública para promover el diálogo continuo entre el gobierno y los inuit, y la responsabilidad última en la toma de decisiones fue dada a los ministros de gobierno. Tres consejos y comisiones son actores clave en asuntos relativos al medioambiente, la vida silvestre y la planificación del uso de tierras: el Consejo de Administración de Vida Silvestre de Nunavut, la Comisión de Planificación de Nunavut y el Consejo Examinador de Impacto de Nunavut.

Una tuktu hembra sacudiéndose el agua de su pelaje después de nadar entre islas, este de Natsilik, Qikiqtaaluk. Foto: Michael Ferguson

En estos consejos y comisiones, los inuit tienen representación equitativa, con presidentes independientes, en relación con el gobierno. Aunque los ministros de gobierno tienen la responsabilidad última en las decisiones específicas que se toman en estas instituciones, los desacuerdos se resuelven generalmente mediante negociaciones, pero en algunos casos Nunavut Tunngavik Incorporated ha llevado gobiernos a la corte para defender los derechos de los inuit. Por primera vez en 2021, el Consejo de Vida Silvestre de Qikiqtaaluk presentó un caso judicial contra el Gobierno de Nunavut, que posteriormente se resolvió extrajudicialmente.

El Consejo de Vida Silvestre de Qikiqtaaluk (QWB, por sus siglas en inglés) es una organización regional inuit sobre vida silvestre, reconocida por el acuerdo, que participa en la cogestión de la vida silvestre y la planificación del uso de tierras en toda la región de Qikiqtaaluk [14]. Además, este comité tiene un presidente independiente y trece directores que también son los presidentes de las trece Organizaciones de Cazadores y Tramperos (HTOs, por sus siglas en inglés) de la región. Cada HTO representa a todos los inuit en una de las trece comunidades y el QWB trabaja de cerca con las trece HTOs para representar sus intereses en las reuniones de las comisiones y los comités de cogestión. El QWB también trabaja con sus socios de cogestión de los gobiernos federales y territoriales, así como con algunas ONG relacionadas al medioambiente. El Consejo tiene facultades específicas y generales para gestionar la caza de animales silvestres entre dos regiones o más de las HTO. De hecho, las responsabilidades del Consejo aplican a la mayoría de las poblaciones de animales silvestre porque gran parte de ellas las comparten más de una comunidad. Cada HTO es responsable de gestionar la caza de los inuit dentro de su comunidad correspondiente.

El QWB también trabaja con otra organización inuit regional, la Asociación Inuit de Qikiqtani (QIA, por sus siglas en inglés), la cual es responsable de proteger y promover los intereses sociales, políticos, económicos y culturales de los inuit. La Asociación Inuit de Qikiqtani administra aproximadamente el 35 % de las tierras de la región, de las cuales los inuit poseen derechos de suelo y el 3,5 % de los derechos de subsuelo. La Asociación también es responsable de negociar los Acuerdos Inuit de Impactos y Beneficios con los gobiernos, las industrias mineras y otros desarrolladores de los proyectos propuestos en todas las tierras y aguas regionales.

Playa de Pond Inlet e isla Bylot. Foto: Michael Ferguson

Las propuestas del QWB y las HTO para la Comisión de Planificación de Nunavut

En Qikiqtaaluk, algunos hábitats de animales silvestre están formalmente protegidos en dos parques nacionales que abarcan cerca del 8 % de la isla (41 300 km2); sin embargo, una gran parte de estos parques incluyen casquetes de hielo y glaciares, y pocos hábitats para los tuktuit. Hay dos parques territoriales y un parque propuesto en Qikiqtaaluk. Actualmente, el parque territorial más grande tiene una superficie de cerca de 1260 km2. Las regulaciones de la Ley de Vida Silvestre de Nunavut reconocen tres zonas de parto, que usan los tuktuit migrantes de Natsilik; no obstante, no hay regulaciones para la protección de los hábitats. Es importante mencionar que un proyecto de búsqueda de oro se está llevando a cabo actualmente dentro de una de estas zonas de parto [15].

Aunque el gobierno de Nunavut tiene las facultades para proteger hábitats importantes para los tuktuit en Qikiqtaaluk, no se ha hecho cargo de esto. La protección estas áreas se propuso en el plan de la gestión de los tuktuit desarrollado en 2005. El gobierno de Nunavut ahora parece estar en contra de cualquier protección a largo plazo o permanente de los hábitats esenciales para los tuktuit y otras especies de vida silvestre.

El anteproyecto del Plan de Uso de Tierras de Nunavut de 2016 no identificó ningún área de gestión protegida o especial para los tuktuit en Qikiqtaaluk. Durante 2017 y 2018, el QWB y las HTO identificaron muchas áreas fundamentales para la vida silvestre que se deben proteger contra del desarrollo no tradicional a futuro. Estas áreas son necesarias para la seguridad y soberanía alimentarias de los inuit y ellos las han usado por miles de años. Este proyecto del QWB y las HTO dio lugar a 43 propuestas escritas para la Comisión de Planificación de Nunavut (NPC, por sus siglas en inglés) para que las áreas queden bajo la protección del futuro Plan de Uso de Tierras de Nunavut [16]. Cinco de estas propuestas cubren diversos tipos de hábitats esenciales principalmente para los valores relacionados a los tuktuit y cada propuesta puede identificar una o más áreas específicas. Con estas, el QWB y las HTO han propuesto a la Comisión de Planificación de Nunavut la protección de los tuktuit en un área de 180 200 km2 (18 millones de ha) de Qikiqtaaluk, más 417 km2 (41 700 ha) de cruces de hielo y mar en los fiordos (ver la figura 2). Muchas de estas áreas podrían identificarse potencialmente como TICCA formales o “territorios de vida Inuit”.

Figura 2. Qikiqtaaluk, Inuit y tukuit. Mapa: Michael Ferguson

Dada la inacción del gobierno de Nunavut para proteger a los tuktuit en Qikiqtaaluk en el pasado, el QWB espera llegar a consenso con otros socios que puedan estar más inclinados a proteger la soberanía alimentaria y cultural de los inuit. Tanto el Consejo de Administración de Vida Silvestre de Nunavut, como la Asociación Inuit de Qikiqtani han tomado posturas que abogan por la protección de, por lo menos, las zonas de parto de los tuktuit. El QWB espera trabajar mediante la Comisión de Planificación de Nunavut para influenciar el futuro Plan de Uso de Tierras de Nunavut y, además, está considerando la autodeclaración y el registro de varias áreas de conservación de tuktuit y de otras especies de vida silvestre en el Registro TICCA del Centro Mundial para el Seguimiento de la Conservación del PNUMA para promover el reconocimiento a nivel internacional del esfuerzo de los inuit.

Dos hembras y una cría nadando entre las islas en el este de Natsilik, Qikiqtaaluk. Foto: Michael Ferguson

Construcción de consenso de los inuit

Antes de las décadas de 1970 y 1980, la mayoría de los inuit vivía en muchas áreas familiares pequeñas y dispersas, y a menudo migraban de manera estacional para tener acceso a los animales silvestres, entre otras razones. Los inuit han viajado por todo Qikiqtaaluk y también han usado sus territorios. A veces, varios grupos familiares se juntaban por varios propósitos y eventos. Así, para mantener la cohesión y la cooperación para el beneficio colectivo, los comportamientos sociales de los inuit siguen normas que promueven la construcción de consenso. Por lo general, los sabios escuchaban con atención cuando otros inuit discutían asuntos importantes de manera abierta y, en el momento adecuado, los sabios respetados ofrecían una solución que beneficiaría al grupo entero.

El QWB y la mayoría de las organizaciones inuit continúan rigiéndose por las normas tradicionales para la construcción de consenso. Cuando llega el momento de votar para los registros, generalmente es unánime. Si la unanimidad no parece muy factible, entonces se decide no hacer el llamado a votar y, en tales casos, la mejor solución requeriría más discusión, reflexión y tiempo. Desafortunadamente, al trabajar con otras autoridades, las normas de comportamiento de los inuit pueden no ser compatibles con las del gobierno y las de otros participantes, lo que lleva a que sean otros los que dominen la toma de decisiones y que se socave la construcción de consenso.

A menudo en las reuniones interculturales, se puede observar una tendencia en la cual un biólogo o un encargado del gobierno habla enérgicamente y parece reticente ante la información o las opciones fundamentadas en el Qaujimajatuqangit inuit (IQ, por sus siglas en inglés, o conocimiento). Un inuit bien informado puede preguntarle a una persona que no es inuit si saben sobre un asunto específico, estas preguntas no contenciosas pueden ser invitaciones sutiles para que dichas personas busquen información u opciones nuevas relacionadas a los inuit, en lugar de continuar desacreditando el conocimiento y los puntos de vista de este pueblo. Algunas personas que no son inuit pueden discutir acerca de la vida silvestre o el medioambiente, lo cual hace sentir incómodos a los sabios y otros integrantes de este pueblo, y tales comportamientos ajenos pueden perjudicar la construcción de consenso con los inuit. En consecuencia, el conocimiento, las opiniones, las soluciones y la sabiduría importantes de los inuit pueden quedar sin expresarse. En tales situaciones, el silencio y la falta de manifestaciones de desacuerdo de los inuit no es un indicador de estar de acuerdo. Los esfuerzos para llegar al consenso también se obstaculizan porque los ministros del gobierno tienen la responsabilidad última sobre Nunavut y por lo general desatienden las alternativas fundamentadas en el Qaujimajatuqangit inuit.

Caribú cuidando a su cría en la Gran Llanura de Koukdjuak en la isla de Baffin. Foto: Michael Ferguson

Tuktuit, biodiversidad, cambio climático y desarrollo

El Qaujimajatuqangit inuit indica que el ciclo de la población de los tuktuit en Qikiqtaaluk dura el tiempo de vida de una sabio, de 70 a 90 años [17]. Los sabios inuit pueden predecir las fases de este ciclo y la abundancia de tuktuit con la supervisión continua de los cazadores inuit, sin la necesidad de estudios costosos. La mayoría de los inuit no cree en la precisión de los estudios científicos sobre la vida silvestre. La veracidad del Qaujimajatuqangit inuit se ha comprobado por generaciones y siempre se está actualizando, verificando y revisando si es necesario gracias a los cazadores y sabios activos que trabajan en conjunto.

Cuando hay una población abundante de tuktuit en Qikiqtaaluk, cambian comunidades vegetales completas dentro de sus hábitats de invierno [18]. Durante esta estación, los tuktuit comen principalmente liquen para conseguir energía si es que es abundante. Cuando cavan en la nieve para acceder a esta planta, los tuktuit rompen y mueven arbustos, hierbas, pastos, otras plantas y el suelo, los cuales luego se desplazan lejos con las corrientes de viento en depresiones y corrientes. Si no hay abundancia de tuktuit durante un ciclo completo, las plantas vasculares podrían dominar eventualmente la tundra de Qikiqtaaluk, y estas producirían sombra y reducirían el crecimiento futuro del liquen que los tuktuit necesitan en invierno. A largo plazo, la pérdida de la biodiversidad de flora, causada por gran cantidad de ejemplares de tuktuit, es necesaria de modo que esta especie, los líquenes y los inuit puedan prosperar durante algunas fases de estos ciclos largos de población.

Flavocetraria nivalis, el liquen preferido de los tuktuit en Qikiqtaaluk. Foto: Michael Ferguson

Algunos sabios inuit han indicado que después de haber demasiados tuktuit por períodos extensos, puede demorar treinta años para que el liquen, su alimento, se recupere. Una vez que ha pasado el tiempo suficiente, los tuktuit migran desde otras áreas y aumentan gradualmente para volverse abundantes de nuevo. Otros sabios señalaron indicios que vieron en la tierra en sí, como lo explicó el fallecido Geosha Uniuqsaraq de Iqaluit a principios de la década de 1990: “mis sabios me dijeron que los tuktuit volverían cuando las viejas cornamentas se cubran con líquenes. Así supe que volverían».

Por otra parte, las grandes poblaciones de tuktuit no se encuentran en todas partes en Qikiqtaaluk al mismo tiempo. Como habían predicho los sabios en la década de 1980, después de que los tuktuit hibernaran en la península de Foxe durante unos veinte años, migraron en masa y desplazaron su área de invierno hacia el este unos 375 km, para ocupar una pequeña zona de pastoreo en la península de Meta Incognita [19]. Los tuktuit que permanecieron en la península de Foxe en la década de 1990 estaban en muy malas condiciones y finalmente también abandonaron esa zona, mientras que aquellos que migraron a la península de Meta Incógnita engordaron, eran más productivos y podían cavar nieve mucho más dura y profunda porque los líquenes debajo eran abundantes. Según lo indicado por varios sabios, “la nieve no es ningún problema para los tuktuit a menos que haya habido demasiados tuktuit por mucho tiempo”.

La complejidad de estas interacciones torna difícil predecir los impactos del cambio climático en los tuktuit u otros tipos de vida silvestre. En los lugares donde la población de tuktuit es escasa, estos animales pueden adaptarse fácilmente al cambio climático y a sus consecuencias, tales como nieve más profunda, más viento o incluso lluvia y hielo sobre la nieve en otoño. No obstante, hay lugares en Qikiqtaauk donde ha habido demasiados tuktuit en las últimas décadas, por lo que el cambio climático podría ser devastador si, como dicen los sabios, la tierra no puede descansar. Los tuktuit pueden dejar esos lugares y sobrevivir si llegan a encontrar áreas con mejores condiciones de nieve o más líquenes, o puede que no sobrevivan.

Tuktuit bien camuflados durante el fin del invierno, sur de Qikiqtaaluk. ¿Qué tan rápido puede encontrar a los once tuktuit? Foto: Michael Ferguson

Los sabios inuit entienden que cuando hay abundancia de tuktuit y estos están en buenas condiciones físicas, van adonde quieren, como lo hicieron una vez en Qikiqtaaluk en las décadas de 1980 y 1990. Sin embargo, cuando hay pocos tuktuit o cuando están en malas condiciones, son muy sensibles a la perturbación humana y a nuevas infraestructuras en el territorio, por ejemplo, las hembras con crías suelen ser las más sensibles, pero en algunas áreas y temporadas los machos también pueden ser sensibles. Por su parte, los tuktuit desnutridos puede que no parezcan perturbados por los humanos y puede que no intenten escapar de inmediato, pero es posible que no regresen las áreas habitadas. Cuando hay pocos tuktuit, los proyectos industriales de minería, la construcción de caminos y los aerogeneradores pueden poner la recuperación de una población pequeña en riesgo, especialmente si sus hábitats no se protegen a largo plazo. Sin embargo, en las reuniones interculturales, los ejecutores de estos proyectos pueden usar como argumento que, en primer lugar, no hay muchos tuktuit, por lo tanto, defienden que no tiene sentido proteger el área en cuestión. Tales discusiones difíciles están en curso en el norte de Qikiqtaaluk con respecto a la mina del hierro de Baffinland y sus propuestas de aumentar la producción y construir una vía férrea.

Debido a que la reacción de los tuktuit puede ser tardía y variada dependiendo de las fuentes forraje, la densidad de la población, la temporada, el sexo y la edad, la condición física y las varias condiciones ambientales, los impactos de las alteraciones y de los proyectos de desarrollo son difíciles de detectar con métodos científicos. Los inuit bien informados llegan a menudo a conclusiones diferentes de las de los gobiernos, los biólogos y los ejecutores de proyectos industriales con respecto a los efectos del desarrollo y del cambio climático porque tienen conocimiento y apreciaciones más profundos y detallados sobre los tuktuit y otras formas de vida silvestre ártica.

Humedales de la Gran Llanura de Koukdjuak, con gansos nivales en la tierra y en el agua en la confluencia entre la cuenca Foxe y el río Kuujjuaq. Foto: Michael Ferguson

Los tuktuit y los inuit

Incluso durante los períodos de escasez cíclica, la caza de tuktuit les da los inuit un gran orgullo, pues vincula a comunidades enteras y ayuda a garantizar la transferencia del Qaujimajatuqangit inuit relativo a los tuktuit, el tiempo, el clima, las tierras, las plantas y otros animales a las generaciones más jóvenes. Como lo expresó el fallecido Pauloosie Kilabuk de Iqaluit a fines de la década de 1980:

“Yo cazo para otras personas. Salgo a buscar caribúes… me acerca a los hombres con los que cazo. Hago felices a mis padres, hijos, familiares y amigos porque a veces no tienen caribú y nos juntamos todos y compartimos la carne. El caribú es más importante que las focas para mantener unidas a mi familia y mi comunidad. … ¿Qué es una fiesta comunitaria sin caribú?” [20]

De 1980 a 1984, el antecesor de la Asociación Inuit de Qikiqtani llevó a cabo el primer estudio de cazadores inuit en la región [21]. Durante esos años, estimaron que los inuit cazaron entre 12 000 y 16 000 tuktuit anualmente en Qikiqtaaluk, y todas las señales indicaban que la población seguiría creciendo. En ese momento, habría costado alrededor de 11 millones de dólares canadienses anuales reemplazar este recurso con carne de res del sur de Canadá.

Desde 1997 a 2001, el Comité de Administración de Vida Silvestre de Nunavut [22] realizó otro estudio y estimó que los inuit cazaron menos tuktuit, entre 8000 y 11 000 anualmente, en Qikiqtaaluk. Estos fueron los años en que los cazadores inuit informaron por primera vez los cambios que los sabios leyeron como muestras de la posible escasez futura de tuktuit en Qikiqtaaluk, lo que probablemente sucedió cuando comenzó la fase de declinación del ciclo de población de las décadas de 1970 a 1990.

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“Yo cazo para otras personas. Salgo a buscar caribúes… me acerca a los hombres con los que cazo. Hago felices a mis padres, hijos, familiares y amigos porque a veces no tienen caribú y nos juntamos todos y compartimos la carne. El caribú es más importante que las focas para mantener unidas a mi familia y mi comunidad. … ¿Qué es una fiesta comunitaria sin caribú?”

Pauloosie Kilabuk de Iqaluit

El QWB y las HTO locales le advirtieron al gobierno sobre los cambios drásticos que los sabios inuit habían predicho y solicitaron el desarrollo de un plan de gestión a largo plazo con base en el Qaujimajatuqangit inuit. Se elaboró un plan de gestión de quince años para los tuktuit del sur de Qikiqtaaluk, durante unos talleres en 2004 y 2005 que fueron organizados por el gobierno de Nunavut, el QWB y las HTO y, además, se presentó al Consejo de Administración de Vida Silvestre de Nunavut para su revisión en 2005. El QWB y las HTO solicitaron talleres de planificación del mismo tipo para los cambios y las predicciones similares sobre los tuktuik del norte de Qikiqtaaluk. Desafortunadamente, el gobierno no realizó los talleres solicitados para esta zona y no implementó las acciones de gestión e investigación requeridas por el QWB y las HTO en el plan para el sur de Qikiqtaaluk.

Cuando no se podía seguir ignorando el descenso de ejemplares de tuktuit, en 2014 el gobierno llevó a cabo un estudio aéreo ambicioso en la isla completa y en las tierras aledañas para obtener una estimación de la población de tuktuit, cuyo total fue de 4650 (95 %, intervalo de confianza: 3460 – 6250) [23]. Aunque el QWB convino que la población había disminuido y que estaba en el punto bajo de su ciclo, la misma organización no estuvo de acuerdo con la estimación específica de la población de 2014 ni con las acciones subsecuentes de gestión emprendidas por el gobierno [24]. Inicialmente, el gobierno de Nunavut impuso una suspensión de la caza, pero después unos seis meses, cambió a una caza total permitida de 250 machos en 2015.

En 2020, el QWB le propuso al Consejo de Administración de Vida Silvestre de Nunavut aumentar la caza total permitida a 325 ejemplares y permitir la caza de 45 hembras. Los sabios inuit no aconsejan la caza de un solo sexo porque puede alterar el equilibrio dentro del sistema social de las subpoblaciones de tuktuit. Estas peticiones se basaron en gran parte en el Qaujimajatuqangit inuit, el cual ha demostrado ser exacto y predictivo en los últimos 40 años y también en generaciones anteriores. El gobierno de Nunavut se opuso consistentemente a estas solicitudes y el Consejo de Administración de Vida Silvestre de Nunavut las negó, a pesar de que se ha permitido la captura de hasta 25 hembras desde 2019.

De acuerdo con el Qaujimajatuqangit inuit y las observaciones de los cazadores, a medida que continúan supervisando las distribuciones cambiantes de los tuktuit, como los inuit han hecho siempre, el QWB entiende que la población de esta especie en Qikiqtaaluk está creciendo y, por lo tanto, se puede cazar más. Por ejemplo, estos animales están regresando a la península de Foxe y a otras áreas en invierno, donde habían estado ausentes durante esta estación por unos treinta años. Para probar esto, el Consejo ha recaudado fondos para documentar de manera formal el Qaujimajatuqangit inuit, las observaciones de los cazadores y recoger muestras genéticas de fecas en tres comunidades durante 2021 y 2022.

Cornamenta cubierta de liquen (como se discutió en el texto, esto es un indicador de cuando los tuktuit volverán a un área, basado en el conocimiento inuit). Foto: Michael Ferguson

En las décadas de 1940 y 1950, después de la declinación cíclica anterior, los inuit informaron que tuvieron que cazar tuktuit aun cuando la población de estos era baja. Esto se debió a dos razones principales: (1) para obtener alimento y ropa de invierno, y (2) para “dejar la tierra descansar”, de modo que la caza continua restableciera el equilibrio ecológico entre los tuktuit y el forraje de invierno de liquen que es de crecimiento lento, ya que hubo demasiados tuktuit por mucho tiempo. La población de esta especie puede aumentar rápidamente después de que se acumula la cantidad suficiente de forraje de liquen; sin embargo, si los tuktuit no son cazados lo suficiente durante quizás una década o más después de una declinación cíclica, el potencial de crecimiento rápido de este animal podría mantener su forraje de invierno en un estado permanente de desgaste, por lo que es posible que la fase del mayor aumento de sus ciclos no ocurra.

Los biólogos del gobierno de Nunavut han abogado por una gestión que maximice el crecimiento actual de la población de tuktuit, ya que indican que no saben por qué la declinación ocurrió inicialmente. Con el conocimiento antiguo y la supervisión continua de los tuktuit de Qikiqtaaluk a lo largo de todo el año, los inuit predijeron de manera precisa la declinación de esta especie, saben por qué ocurrió y saben también cómo gestionar la recuperación de las generaciones futuras de este animal y de los inuit, como también de las fuentes de liquen de la que todos dependen.

En 2021 y 2022 el QWB planea solicitarle nuevamente al Consejo de Gestión de Vida Silvestre de Nunavut un aumento en la cosecha total permitida. Aunque los ministros de gobierno tienen la máxima autoridad, el QWB continuará promoviendo la recuperación, protección y gestión de los tuktuit de Qikiqtaaluk y sus hábitats basándose en los valores, principios y enseñanzas del Qaujimajatuqangit inuit. De hecho, a fines de 2020, el ejecutivo de QWB decidió hacer valer la primacía de los sistemas inuit de gestión de vida silvestre como un derecho Indígena protegido constitucionalmente en Nunavut.

Tuktuit durante el período de celo a finales de octubre, en el sur de Qikiqtaaluk. Foto: Michael Ferguson

[1] Milne, S.B., R.W. Park and D.R. Stenton. 2012. Dorset culture land use strategies and the case of inland southern Baffin Island. Canadian Journal of Archaeology 36: 267–288.

[2] Park, R.W., S.B. Milne and D.R. Stenton. 2017. Burin and spall use at an inland arctic small tool tradition site, southern Baffin Island, Nunavut. Canadian Journal of Archaeology 41:63–78.

[3] Ferguson, M.A.D., and Messier, F. 1997. Collection and analysis of traditional ecological knowledge about a population of arctic tundra caribou. Arctic 50: 17–28.

[4] Basado en el resultado del censo de 2011 con estimaciones proyectadas para 2016 (Nunavut Bureau of Statistics 2016). La población de las comunidades es principalmente joven y está en aumento, como es típico de muchos Pueblos Indígenas; el 48 % de la población tiene 24 años o menos y solo el 7 % tiene 65 años o más.

[5] Los alimentos importados son extremadamente caros y el 70% de los inuit en edad prescolar vive en hogares con inseguridad alimentaria.

[6] https://www.cbc.ca/news/canada/north/mine-blockade-sparks-solidarity-protests-across-nunavut-1.5906285

[7] https://www.cbc.ca/news/canada/north/nirb-baffinland-hearings-suspended-covid-1.5988416

[8] https://nunatsiaq.com/stories/article/de-beers-dreams-of-building-the-diamond-mine-of-the-future-in-nunavut/

[9] https://www.mining.com/kivalliq-picks-baffin-island-gold-property-previously-explored-three-majors/

[10] https://eos.org/scientific-press/last-remnant-of-north-american-ice-sheet-to-vanish-in-300-years

[11] Los inuit le dieron a este lago el nombre “Natsilik” por la palabra natsiq (foca ocelada o foca anillada), ya que esta foca generalmente marina, que es una fuente de alimento importante tanto para los inuit como para los osos polares, vive allí durante todo el año.

[12] Jacobs, J.D., A.N. Headley, L.A. Maus, W.N. Mode and É.L. Simms. 1997. Climate and vegetation of the interior lowlands of southern Baffin Island: Long-term stability at the low arctic limit. Arctic 50: 167– 177.

[13] https://nlca.tunngavik.com/

[14] La region de Qikiqtaaluk, que representa casi la mitad de Nunavut, abarca Qikiqtaaluk (la isla de Baffin) completamente, de alrededor de 500 000 km2 más muchas otras islas y algunas de las tierras continentales de Nunavut, que suman otros 500 000 km2. https://en.wikipedia.org/wiki/File:Map_of_the_Nunavut_regions.png

[15] https://www.gov.nu.ca/sites/default/files/exploration_overview_2020-english.pdf

[16] El borrador más reciente del Plan de Uso de Tierras de Nunavut de 2016 no se ha aprobado: https://www.nunavut.ca/land-use-plans/draft-nunavut-land-use-plan. El siguiente borrador del Plan de Uso de Tierras de Nunavut no se publicó en 2020 como lo sugirió la directora de la Comisión Ejecutiva en 2019. Posiblemente estará disponible en 2022 como sugirió el director de la Comisión de Políticas y Planificación en el Simposio de Minería de Nunavut en 2018.

[17] Ferguson, M.A.D., R.G. Williamson and F. Messier. 1998. Inuit knowledge of long-term changes in a population of arctic tundra caribou. Arctic 51: 201–219.

[18] Ferguson, M.A.D., L. Gauthier, and F. Messier. 2001. Range shift and winter foraging ecology of a population of Arctic tundra caribou. Canadian Journal of Zoology 79: 746–758.

[19] Ferguson, M.A.D., and Messier, F. 2000. Mass emigration of arctic tundra caribou from a traditional winter range: population dynamics and physical condition. Journal of Wildlife Management 64: 168–178.

[20] Ferguson, M.A.D. 1989. Baffin Island. In People and caribou in the Northwest Territories. Edited by E. Hall. Department of Renewable Resources, Government of the Northwest Territories, Yellowknife. pp. 141–149

[21] Donaldson, J.L. 1988. The economic ecology of hunting: A case study of the Canadian Inuit. Ph.D. dissertation, Department of Biology, Harvard University, USA.

[22] Prest, H. and P.J. Usher. 2004. The Nunavut wildlife harvest study: Final report. The Nunavut Wildlife Management Board, Iqaluit, NU.

[23] Campbell, M., J. Goorts, D.S. Lee, J. Boulanger and T. Pretzlaw. 2015. Aerial abundance estimates, seasonal range use, and spatial affiliations of the barren-ground caribou (Rangifer tarandus groenlandicus) on Baffin Island – March 2014. Technical Report Series No: 01-2015, Department of Environment, Government of Nunavut.

[24] Se han enviado varias propuestas del QWB al Consejo de Administración de Vida Silvestre de Nunavut, la primera fue la siguiente, en febrero de 2015 (en inglés): https://www.nwmb.com/en/public-hearings-a-meetings/public-hearings-1/2015-2/public-hearing-concerning-baffin-island-caribou-harvest-management/submissions-4/5106-qikiqtaaluk-wildlife-board-submission-bic-february-13-2015-eng/file


Sobre los autores

Michael Ferguson ha sido asesor senior sobre vida silvestre del Consejo de Vida Silvestre de Qikiqtaaluk desde principios de 2017. De 1981 a 2005 fue biólogo de vida silvestre para los gobiernos de los territorios del noroeste y Nunavut, y ha trabajado con los inuit de Qikiqtaaluk y otras islas árticas con labores relacionadas a los tuktuit, al buey almizclero y otros animales silvestres. Vivió en Iqaluit, en el sur de Qikiqtaaluk, durante siete años y luego en Pond Inlet, en el norte de Qikiqtaaluk, durante diecisiete años.

Kolola Pitsiulak es el director ejecutivo del QWB, Kimmirut, Nunavut.

Adamie Nuna, David Irngaut, Phillip Manik Sr. y Eli Kavik son miembros ejecutivos del QWB.

James Qillaq es el presidente del QWB, Clyde River, Nunavut.

El Consejo de Vida Silvestre de Qikiqtaaluk es una organización Miembro del Consorcio TICCA.

El ejecutivo de QWB aprobó el borrador de este manuscrito durante una reunión telefónica el 7 de mayo de 2020. 

 

Traducción al español de Pablo Maturana Fuentes

Revisión de Daniela Campos Rubio