Indonesia

Un análisis nacional sobre el estado de los territorios de vida

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Foto: Cindy Julianty
Autor(es): Cristina Eghenter, Cindy Julianty, Kasmita Widodo y Dewi Puspitasari Sutejo

Indonesia es uno de los países más megadiversos biológica y culturalmente en el mundo. Muchas áreas de alta biodiversidad son conservadas y gestionadas de maneras sostenibles por los Pueblos Indígenas, quienes tienen un vínculo estrecho con sus territorios y que han desarrollado sistemas de gobernanza eficaces. Estas áreas son una fuente de identidad cultural y espiritual, y la base de sus medios de sustento. Ya se han cartografiado más de 11 millones de hectáreas de territorios Indígenas, de las cuales más de 460 000 hectáreas pertenecen a territorios y áreas conservadas por Pueblos Indígenas y comunidades locales (TICCA), distribuidas en trece provincias y en las cinco grandes islas del archipiélago. El reconocimiento de los TICCA y los modelos más inclusivos de conservación y gobernanza de los recursos naturales son fundamentales para el futuro de la biodiversidad y la aceleración de la reforma agraria en Indonesia.

El Grupo de trabajo sobre los TICCA en Indonesia (WGII, por sus siglas en inglés) ha estado apoyando y promoviendo el reconocimiento de los TICCA durante los últimos diez años. El WGII se creó en 2011 para promover la documentación y el reconocimiento de los TICCA. Reúne a diez de los actores más importantes de la sociedad civil en Indonesia que están activos en temas de conservación, mapeo, uso comunitario de las tierras y derechos de tenencia, así como en derechos de los Pueblos Indígenas en general. Estos actores son los siguientes: AMAN, BRWA, JKPP, HuMa, KIARA, NTFP-EP, Pusaka, Sawit Watch, WALHI y WWF Indonesia.[1] Actualmente, la secretaría del WGII, que tiene el rol de coordinar las actividades y organizar reuniones anuales donde se decide el plan de trabajo, la ejerce el BRWA.

Los TICCA reconocidos formalmente brindan una manera de responder tanto a la necesidad de proteger los ecosistemas críticos y la biodiversidad, como a la necesidad de respetar y asegurar los medios de sustento y los derechos culturales, ambientales y sociales de las comunidades Indígenas. El WGII ha logrado convertirse en la plataforma de promoción más importante para los TICCA, que ahora se encuentran firmemente en el mapa de las reformas políticas de Indonesia.

TICCA de la comunidad Kasepuhan Karang. Foto: Engkos Kosasih

La situación de los TICCA, territorios de vida, en Indonesia

Los TICCA ejemplares, que las comunidades Indígenas en Indonesia protegen y utilizan de manera sostenible, han sido descritos en dos libros que el WGII publicó en 2014 y 2016. En 2021 se está finalizando un tercer libro con los testimonios de cincuenta voces de mujeres y hombres que lideran y defienden la conservación Indígena. Las historias que en él se incluyen son sobre personas como los Ammatoa Kajang de Bulukumba, Sulawesi del Sur, quienes han estado protegiendo los Borong karamaka o bosques sagrados durante generaciones[2]; la gente en Haruku, Maluku, que, como muchas comunidades en las zonas costeras del este de Indonesia, practican tradicionalmente el Sasi o el cierre temporal de la captura de peces y la recolección de moluscos para permitir la regeneración; o el pueblo Dayak Kenyah en Kalimantán del Norte y sus reservas forestales comunales o Tana’ Ulen, administradas por los consejos consuetudinarios (consulte el capítulo correspondiente de este informe).

Estas historias ilustran ejemplos de una gobernanza holística de los ecosistemas y la biodiversidad en Indonesia. Conservan una amplia gama de hábitats, biodiversidad y servicios ecosistémicos a través de sus propios sistemas y regulaciones de zonificación. Desde una perspectiva de derechos, los TICCA constituyen la realización de los derechos económicos, ambientales, sociales y culturales de los Pueblos Indígenas. Además, muchos TICCA son la evidencia viviente de las conexiones ancestrales, ya que contienen monumentos megalíticos.

Sin embargo, los TICCA en Indonesia todavía están expuestos a muchas amenazas; de estas, la más significativa es la inseguridad en la tenencia. La falta de estatus legal hace que los TICCA sean vulnerables al acaparamiento de tierras, a los grandes proyectos de infraestructura y a las concesiones de la agroindustria. Además, actualmente el gobierno de Indonesia tampoco reconoce los TICCA como una categoría separada de las áreas protegidas.owever, ICCAs in Indonesia are still facing many threats. The most significant is tenure insecurity. Lack of legal status makes ICCAs vulnerable to land grabbing, big infrastructure projects and agribusiness concessions. ICCAs are also not currently recognised as a separate category of protected areas by the Indonesian government.

Representación de los ecosistemas en los TICCA registrados (n=86)Porcentaje (%)
Lago de agua dulce9,52
Bosque75,00
Karst1,19
Áreas costeras9,52
Ríos4,76
Total (400K + ha)100%

En términos de representación de los ecosistemas, el 75 % de los TICCA registrados son áreas de bosque. Al superponer el mapa de los TICCA con el mapa de las funciones forestales del Ministerio de Medio Ambiente y Silvicultura, se muestra que la mayoría de los TICCA (60 %) se superpone con áreas protegidas:

Estado de los TICCA vs. función forestalPorcentaje (%)
Conservación60,08
Bosque de producción19,76
Otros usos20,16
Total100%

Los datos muestran que aún existe un riesgo significativo de conflicto entre las comunidades Indígenas y el gobierno, especialmente en las áreas protegidas.

La documentación de los TICCA, territorios de vida

Al principio, el WGII actuó rápidamente para desarrollar una herramienta para que las comunidades autodocumentaran los aspectos ambientales, sociales, culturales e históricos de los TICCA.[3] En 2016, el WGII creó directrices específicas y una base de datos en línea para inscribir los TICCA en un registro nacional. Para presentar el cuestionario con las respuestas de las comunidades se requiere la firma de seis miembros de la comunidad para asegurar que esta haya dado su consentimiento para el proceso y que la información sea precisa. La información que presentan contiene datos ecológicos, sociales, culturales e históricos sobre los TICCA y la comunidad. Por lo general, la autodocumentación de los TICCA ocurre gracias a la iniciativa de integrantes jóvenes que participaron en capacitaciones y otros eventos, o es facilitada por organizaciones comunitarias locales; este proceso de documentación tarda entre un día y una semana. Finalmente, el proceso de mapeo participativo da como resultado un mapa con las coordenadas de los límites exteriores de los TICCA y permite ubicar los TICCA en otros mapas gubernamentales y planos territoriales, para así identificar el grado de superposición con otras autorizaciones.[4]

Hasta el momento, 102 TICCA que cubren un área total de 462 650 hectáreas han sido registrados y publicados en el portal tanahkita.id, pero solo 25 TICCA son reconocidos legalmente mediante un decreto del jefe del Distrito, un reglamento regional o están formalizados como bosque consuetudinario con un certificado emitido por el ministro. Tras un análisis documental preliminar, hay al menos 2,9 millones de hectáreas adicionales de posibles TICCA en Indonesia.[5] Sin embargo, algunas islas (como el caso de Papúa) aún no se han analizado.

Mapa de los TICCA registrados en la base de datos tanahkita.id (462 650 ha) y los «posibles TICCA» (2,9 millones de ha) a 2020; los posibles TICCA aún deben ser verificados y registrados de forma definitiva. Este es un trabajo en curso y puede haber un incremento en los números. Fuente: tanahkita.id.

La política nacional y el contexto legal de los TICCA en Indonesia

Hasta la fecha, el gobierno no ha aprobado ninguna ley nacional para reconocer directamente los TICCA y la contribución que los Pueblos Indígenas aportan para su conservación. En 2013, una resolución histórica del Tribunal Constitucional de Indonesia declaró que los bosques consuetudinarios o los bosques reclamados, cuidados, gobernados o gestionados por los Pueblos Indígenas no son «hutan negara» o bosques estatales, sino otra categoría legítima, aparte de las tierras forestales. Este fallo ofreció nuevas oportunidades para reconocer la gestión y la conservación Indígena de los bosques. Para que la resolución sea operativa, las provincias y los distritos de Indonesia deben legislar sobre el reconocimiento y la protección de los derechos de los Pueblos Indígenas, lo que actualmente es la base para actualizar los derechos consuetudinarios sobre los bosques.

Otra regulación existente a nivel subnacional que podría apoyar el reconocimiento de las prácticas Indígenas de conservación es el reglamento para el reconocimiento de la sabiduría local en la gestión de los recursos naturales y el medio ambiente (Regulación del Ministerio de Medio Ambiente y Silvicultura N.º 34/2017). Su implementación aún requiere de varias pautas para ser operativa.

El WGII ha tratado de identificar varias oportunidades y lagunas legales para superar el vacío legal actual y abogar por el reconocimiento de los TICCA. Los derechos de tenencia de los Indígenas pueden garantizarse mediante el reconocimiento de los territorios Indígenas más grandes a nivel subnacional y muchos TICCA forestales también pueden ser reconocidos como bosques consuetudinarios. Desde que se inició la reforma agraria, solo se han aprobado 56 900 hectáreas de bosques consuetudinarios.

Son posibles mayores oportunidades de reconocimiento; por ejemplo, después de adoptar la Decisión 14/8 de la 14° reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) de la ONU, el WGII se ha concentrado en “otras medidas eficaces de conservación basadas en áreas” (según la definición presente en la Decisión 14/8 del CDB de 2018) como una oportunidad para el reconocimiento de los TICCA. Las áreas conservadas por los Indígenas podrían ser identificadas como otras medidas eficaces de conservación basadas en áreas según la decisión de la comunidad y su consentimiento libre, previo e informado. Las comunidades también podrían presentar información sobre sus TICCA directamente a la Base de datos mundial sobre otras medidas eficaces de conservación basadas en áreas. El WGII ha mantenido varios diálogos sobre este tema con el Ministerio de Medio Ambiente y Silvicultura, pero aún no hay una resolución clara al respecto. Otra oportunidad importante será la aprobación del proyecto de ley de larga data sobre los Pueblos Indígenas, que está programado para su discusión en el parlamento en 2021.

Actualmente, el avance lento en materia de reconocimiento de los territorios Indígenas y los TICCA, y la consecuente inseguridad en la tenencia, se han visto exacerbados por la ratificación de la Ley de Creación de Empleo N.º 11 de 2020. La ley, justificada como una respuesta prioritaria a la recesión económica que desencadenó la pandemia, debilita la evaluación ambiental y la consulta pública para aprobar nuevas inversiones, lo que facilita que las corporaciones se acaparen las tierras Indígenas. Los bosques consuetudinarios y los territorios Indígenas corren el riesgo de volverse aún más invisibles y marginados en las decisiones sobre el uso de la tierra.

Desafíos y oportunidades

La voluntad política cambiante y la lentitud del reconocimiento de los bosques consuetudinarios por parte del Ministerio son dos de los principales desafíos. Sin embargo, más recientemente el gobierno revivió su compromiso con el reconocimiento de los bosques consuetudinarios y tiene un plan para acelerar la verificación de las propuestas de las comunidades. Hasta ahora, el BRWA ha presentado al gobierno los mapas de 866 territorios Indígenas, que cubren 11,1 millones de hectáreas.

Si bien los TICCA aún no son reconocidos y la pandemia de la COVID-19 ha retrasado varias agendas de promoción comunitaria a nivel regional y nacional, el trabajo de incidencia política continúa y el proceso del CDB puede ser una oportunidad.

Recomendaciones

  • Los TICCA son parte de una gobernanza Indígena que va más allá de los recursos naturales. Este elemento es clave para el futuro de los TICCA, ya que demuestra que las comunidades locales e Indígenas son fundamentales para mantener y salvaguardar los valores culturales y naturales de sus territorios. Existe una necesidad urgente de apoyar a las comunidades para que fortalezcan sus planes de gestión y desarrollo sostenible.
  • En última instancia, la fuerza de los TICCA y las iniciativas de conservación tradicionales dependen tanto de la existencia de instrumentos nacionales e internacionales como de la fuerza de las propias comunidades Indígenas. Sus instituciones deben ser sostenidas, fortalecidas y empoderadas mediante la información, el desarrollo de capacidades y el intercambio de habilidades. La red de guardianes de los TICCA será esencial en este esfuerzo de empoderar a los Pueblos Indígenas como defensores y socios en la conservación y el desarrollo sostenible en Indonesia.
  • Un sistema de revisión por pares para el registro nacional de los TICCA fortalecerá la propiedad colectiva de los datos de los guardianes de los TICCA. Este sistema también es un mecanismo apropiado para respaldar el registro de TICCA a nivel internacional.

[1] AMAN (Alliance of Indigenous Peoples of the Archipelago), BRWA (Indigenous Territories Voluntary Registration Agency), JKPP (Participatory Mapping Network in Indonesia), HuMa (Association for Community and Ecology-based Law Reform), KIARA (Peoples Coalition for Fisheries Justice), NTFP-EP (Non-Timber Forest Products–Exchange Programme – Indonesia), Pusaka (an Indigenous Peoples advocacy organization), Sawit Watch (Oil Palm Watch Indonesia), WALHI (Indonesian Environmental Forum / Friends of the Earth Indonesia), WWF Indonesia.

[2] La flora y la fauna del bosque consuetudinario están protegidas, nadie tiene permiso para recolectar o cazar en el bosque y hay sanciones tradicionales para quienes intentan recolectar plantas o cazar cualquier animal. El Pueblo Kajang también cree que estos actos le traerán mala suerte hereditaria a la familia y que incluso podría ser expulsada de la aldea. Para el Pueblo Kajang, un bosque no es un ecosistema ni un servicio turístico ni un proveedor de carbono basado en proyectos. Los Ammatoa señalan que proteger el bosque es mantener el equilibrio universal.

[3] La herramienta de documentación es un cuestionario de dos partes que fue creado tomando como modelo el que elaboraron Ashish Kothari y Neema Pathak Broome de Kalpavrish en India para documentar los TICCA en ese país.

[4] El WGII está elaborando un sistema de revisión entre pares para acelerar la verificación de los TICCA una vez que estos hayan sido registrados. El objetivo es capacitar a al menos un joven por comunidad en lo que respecta a métodos de registro y verificación.

[5] Los mapas se obtuvieron mediante el análisis del uso de la tierra en áreas y aldeas consuetudinarias presentes en mapas que facilitaron las organizaciones BRWA, AMAN y JKPP.

Sobre los autores

Cristina Eghenter trabaja con el WWF Indonesia y el Grupo de trabajo sobre los TICCA en Indonesia (WGII, por sus siglas en inglés), este último es Miembro del Consorcio TICCA. Ella también es Miembro Honorario del Consorcio TICCA.

Cindy Julianty es integrante de la secretaría del Grupo de trabajo sobre los TICCA en Indonesia.

Kasmita Widodo es integrante de la BRWA y el WGII.

Dewi Puspitasari Sutejo es integrante de Jaringan Kerja Pemetaan Partisipatif (JKPP).

Traducción de Raúl Ho
Revisión de Daniela Campos Rubio